Estos ingredientes conforman un equipo perfecto para que no te enfermes y puedas mejorar el nivel de defensas de tu cuerpo. Consume un jarabe de Jengibre, limón y miel de abejas para reforzar tu sistema inmune todos los días por la mañana. En pocos días ya podrás disfrutar de los resultados. Entérate más en este artículo.

¿Te has puesto a pensar por qué las personas se enferman cada vez más? Los resfriados están a la orden del día, así como también otro tipo de patologías relacionadas con los virus, que si bien siempre han existido (en su mayoría) no proliferaban tanto como ahora.

La razón principal por la cuál la gente contrae enfermedades es por su sistema inmune, esa barrera que no permite ingresar virus, bacterias u hongos no siempre está baja. A veces los agentes de la salud de nuestro cuerpo se ven diezmados y no tienen la fortaleza necesaria para hacerle frente a los ataques o invasiones.

Entonces, si deseas reforzar tu sistema de defensa, puedes aprovechar los remedios caseros, entre ellos se destaca el jarabe de Jengibre, limón y miel, tres ingredientes maravillosos para decirle adiós a las enfermedades.
Si recién ha comenzado el invierno y ya te has enfermado, si tienes que faltar al trabajo todos los meses por causa de tus resfriados, si has contabilizado al menos 7 días en cama a lo largo del último año, puede que tengas un problema de defensas bajas.

Los virus y las bacterias andan rondando por todos lados e ingresan en los organismos que les dan la bienvenida, o mejor dicho, que no les ponen obstáculos para pasar. Los síntomas leves más frecuentes relacionadas al sistema inmune son la tos, la congestión nasal y el dolor de garganta.

Para poder revertir la situación y disfrutar de una salud de hierro, es preciso que cumplas con una rutina a través de un remedio casero infalible. Podrás aumentar tus defensas y mejorar el sistema inmunológico si consumes todas las mañanas un jarabe hecho con jengibre, miel y limón.

Estos tres ingredientes mágicos tienen muchas propiedades que podrás aprovechar. En el caso del limón, es un potente antioxidante, bactericida, depurador de toxinas y proveedor de vitaminas. La miel tiene muchas propiedades, entre ellas: es antiséptica, eliminando los virus y las bacterias (sobre todo en la garganta). Y el jengibre tiene múltiples beneficios para combatir diferentes enfermedades, elimina toxinas, despeja las fosas nasales, regula la temperatura corporal y es expectorante.

Si sueles enfermarte mucho, puedes revertir la situación. Si no deseas enfermarte nunca, también tienes a disposición este maravilloso jarabe de ajo, cebolla, Jengibre, limón y miel de abejas que reforzará tu sistema inmune. Debes consumirlo todos los días por la mañana antes de desayunar.

Necesitarás una rebanada de jengibre fresco, una cucharada de miel de abejas, el zumo de un limón (si quieres aumentar la efectividad, puedes colocar el limón completo con la cáscara, cortado en rebanadas) y cuatro tazas de agua. Coloca todo en la licuadora y mezcla hasta obtener un jarabe. Consume una cucharada y guarda el resto en un recipiente de vidrio con tapa hermética en la nevera.
Otra opción es hacer un té, cortando dos rodajas de jengibre bien finas y poner a hervir con una taza de agua. Retira del fuego, añade el zumo de un limón y una cucharada de miel.

Y si buscas un remedio rápido, introduce en un frasco de vidrio hermético unas rodajas de jengibre, unas rodajas de limón con cáscara y unas cucharadas de miel. Mezcla bien y consume una cucharada cuando te sientas decaído o estés enfermo. Esta especie de gelatina se puede guardar durante tres meses en la nevera, siempre tapado.

Tips para mejorar el sistema inmune
Además de aprovechar las ventajas de las recetas con limón, jengibre y miel, es preciso que cambies ciertos hábitos y prestes más atención a tu alimentación si deseas tener un sistema inmunológico fuerte y resistente a las enfermedades.

Obtén más cantidad de proteínas
Una dieta equilibrada te ayudará bastante con tu sistema de defensa, porque se producirán más glóbulos blancos. Las proteínas pueden ser de origen vegetal o animal, siendo las primeras más saludables. Las mejores fuentes de proteína son los cereales integrales, los vegetales de hoja verde, el aguacate, la carne, los huevos y los lácteos.

Consume grasas “buenas”
No todas las grasas son dañinas para nuestro cuerpo. Las no saturadas son las que debes empezar a consumir más que las saturadas a partir de ahora. Esto te aportará muchos beneficios, como evitar problemas cardíacos, colesterol o hipertensión. Algunas fuentes de grasas aconsejables: maíz, semillas, soja y ajonjolí.

Reduce los hidratos de carbono
Ingiere las cantidades adecuadas de cereales (que sean integrales) para que tu cuerpo pueda producir más glóbulos blancos. Si por el contrario comes carbohidratos provenientes de harinas refinadas (blancas), tendrás menos linfocitos T, lo que se traduce en una respuesta inmune inferior.

PUBLICIDAD

Dejar respuesta