La remolacha puede ser un gran aliado de nuestra salud, ya que nos ayuda a combatir la inflamación crónica y previene la aterosclerosis y la hipertensión
Las remolachas tienen un sabor intenso a tierra fresca, nos encanta cómo nos sienta y no dudamos en combinarlas en saludables recetas y en fabulosos jugos naturales.
Ahora bien, hay algo que, sin duda, le va a gustar a todo buen amante de las remolachas.
Y es que, según nos explican diversos estudios, basta con beber un vaso diario de su jugo para mejorar la circulación de sangre hacia el cerebro.
Algo tan sencillo nos podría ayudar a reducir en un porcentaje muy interesante la incidencia de demencias u otras enfermedades neurodegenerativas.
A continuación, te damos toda la información.
El jugo de remolacha: un remedio poderoso para nuestra salud cerebral
La remolacha tiene su origen remoto en las costas de África. Más tarde, y con el nacimiento del comercio, no tardó demasiado en extenderse por Asia y Europa.
Cabe decir, además, que la raíz de su rápida extensión no se debe solo al propio tubérculo: las hojas también eran –y siguen siendo– muy apreciadas, tanto que en la antigua Roma era un ingrediente común en muchos platos.
Más tarde, y como curiosidad, Napoleón popularizó el uso de la remolacha como fuente de azúcar después de que los ingleses restringieran a los franceses el acceso a la caña de azúcar.
De hecho, a día de hoy la remolacha sigue siendo una materia prima indispensable para la producción de azúcar, un dato que conviene recordar en caso de que seamos diabéticos.
Ahora bien ¿quiere decir esto que debido a esa dosis de azúcar la remolacha podría ser más peligrosa que beneficiosa?
En absoluto. De hecho, hay un dato que es importante recordar: nuestro cerebro necesita glucosa como energía, así como todos esos nutrientes tan especiales presentes en la remolacha.
Te lo explicamos.
Los nitratos
La remolacha contiene altas concentraciones de nitratos. Al llegar a nuestra boca, las bacterias lo convierten en nitritos.
• Estos nitritos tienen una facultad muy especial: abren los vasos sanguíneos para favorecer la circulación sanguínea y mejorar el aporte de oxígeno.
• Esta interesante propiedad la consiguen también –aunque en menor medida– el apio, la col y otras verduras de hojas verdes como la espinaca.
• Gracias a los nitratos presentes en las remolachas, tenemos a nuestra disposición un aliado excelente para reducir los accidentes cerebrovasculares.
Este es, sin duda, un dato que valdría la pena recordar. Y es que, a pesar de que hay gente que suele añadir remolacha de forma habitual en su dieta, hay a quien no le termina de agradar su sabor peculiar e intenso.
Sea como sea, valdría la pena acostumbrarnos a ella y buscar esa combinación que nos fuera más agradable para beneficiarnos de sus bondades.
Remolacha contra la inflamación crónica
Además de los nitratos, la remolacha es rica en varios otros compuestos bioactivos que nos ayudan a combatir o a reducir el impacto de la inflamación crónica.
• La inflamación es el principal desencadenante de muchas enfermedades cardíacas, así como de los infartos cerebrales.
• A mayor inflamación mayor dificultad para que la sangre fluya, se reduce el nivel de oxígeno y se acumulan las toxinas.
Además, pocos enemigos son tan peligrosos para nuestra salud cerebral como la neuroinflamación.
Si nos acostumbramos a consumir remolacha dos o tres veces por semana reduciremos además la hipertensión y el desarrollo de aterosclerosis; a la vez, estaremos cuidando al máximo de nuestros procesos cognitivos.
Cómo hacer un jugo de remolacha para cuidar de tu cerebro
Ingredientes
• 3 remolachas frescas
• 2 zanahorias
• ¼ de col morada
• 7 mandarinas
• 2 vasos de agua (400 ml)
Instrucciones
• En primer lugar, lavaremos bien las remolachas y las zanahorias.
• Más tarde, las cortaremos en trozos más pequeños para facilitar el licuado. También picaremos la col.
• Llevaremos al extractor o licuadora las remolachas y las zanahorias junto con la col morada bien picadita.
• Procesaremos hasta conseguir un jugo bien homogéneo y reservaremos.
• A continuación, obtén el jugo de las 6 mandarinas.
• Combina el zumo de mandarina con los dos vasos de agua y el jugo a base de zanahorias, remolacha y col. ¡Es delicioso!
Recuerda beberlo a lo largo del día: el primero en ayunas y el segundo en tu comida principal.
Si lo prefieres, a lo largo de la semana puedes limitarte a licuar una remolacha mediana junto con un vaso de agua.
De ese modo, seguimos beneficiándonos de sus propiedades de una forma más sencilla y rápida.
Sea como sea, no prescindas de ella: a tu cerebro le encantan.

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